5 pecados capitales que tienes que evitar en la bolsa

19 de diciembre de 2016


Tras unos cuantos años de experiencia en la bolsa concretamente 13 años, tenemos alguna aunque sea pequeña, autoridad, para destacar 5 “pecados” que tienes que evitar si quieres dormir tranquilo y no sufrir en el camino.

No crear una orden “Stop Loss” para minimizar pérdidas.

Siempre que abres una posición larga (comprar una acción a un precio con el objetivo que suba a otro determinado precio más alto), confías en lograr cerrarla con éxito. Esto es ganando un dinero o al menos un porcentaje al mercado. Confías ciegamente en tu instinto y en que eres mucho más listo que todos los otros operadores, inversores y especuladores como tú, que están al otro lado de la pantalla. Pero a las primeras de cambio el precio de la acción empieza a caer, al principio un poco, luego un poco más y luego más y más. A medio camino de esa caída, te pones algo nervioso, pero confías en ti y en que tu estrategia es acertada. Piensas que se recuperará enseguida y que acabaras ganando dinero. Pero la realidad es bien distinta y los precios siguen rojos y siguen cayendo más y más.

Después de un tiempo te das cuenta de que ha sido una chapuza comprar esa acción, porque es una basura de empresa. Piensas que la culpa es de la empresa y del grupo de inútiles que la gestionan. No tuya. Sin embargo es solo culpa tuya. Nadie te obligo a comprar esa acción y lo que es peor, el precio ha caído tanto que es muy tarde para vender. Las pérdidas son cuantiosas. Si hubieras puesto un “Stop Loss” de un 3% en tu posición, solo hubieras perdido eso….y no un 15%, 30% o 60%. En nuestro caso, hace años abrimos una posición en Sacyr. Hoy seguimos con ella, por no ajustar el stop. Aunque hemos reducido la pérdida gracias a promedios y dividendos, todavía nos arrepentimos de no haber establecido un “Stop Loss” justo.

Comprar una acción por rumores.

Cada cierto tiempo aparecen casi simultáneamente en diferentes medios una noticia sobre una empresa que al parecer, va a ser comprada inminentemente. En definitiva, rumores de OPA de fusión, etc. Estas noticias aparecen casi siempre cuando la acción ya ha subido bastante, sin embargo, al calor de ese rumor y con la expectativa de ganar un buen dinero de forma fácil, compras títulos y te sientas a esperar para contar las ganancias. “Misteriosamente” pasados unos días, las acciones caen bien por su propio peso o bien porque salen nuevas noticias afirmando que el rumor no era cierto. Entonces los grandes operaciones han ganado un buen dinero y tú, una buena pérdida.

Si lo piensas fríamente y con lógica, nadie que se quiere hacer con una empresa en el mercado, informa sobre ello, ya que el precio subiría y tendría que pagar más. Nosotros cometimos este error hace poco, cuando compramos acciones de Twitter bajo el calentón que tuvieron las acciones ante los rumores de que varias compañías de renombre estaban interesadas en comprar la empresa.

Comprar acciones en base a recomendaciones de las casas de análisis.

Siempre aparecen las recomendaciones de bolsa ofrecidas por grandes casas de análisis. XYZ recomienda la compra de acciones de Neumáticos Antonio con precio objetivo en 33 euros. ¿Por qué estas recomendaciones?. ¿Alguien hace caso de ellas?. Pues parece que sí. Los inversores noveles invierten en carteras por el mero hecho de que alguna “reputada” casa de análisis lo ha recomendado. Luego cuando el precio cae, o sube, emiten otro comunicado cambiando su opinión anterior y adaptándola al nuevo entorno. Mientras, ganan dinero con ello. ¿Cómo?. Ya lo contaremos en otra ocasión.

Vender las acciones cuando empiezas a ganar.

Cuando compras acciones y empiezas a ganar dinero con ellas, es más complicado que cuando pierdes dinero con ellas. El inversor novel tiende a mantener las acciones cuando caen (con la esperanza de que vuelvan a subir) que cuando suben. Ante la ganancia venden rápido para mantener esa ganancia por miedo a perderla. Un error muy común. Cuando las acciones suben, déjalas que suban. Establece un “Stop de Beneficios”, para que cuando vuelvan a bajar, se ejecute una venta automática a determinado precio y conserves las ganancias. En nuestro caso también nos pasó, con una posición en Telefónica que te contamos aquí.

Utilizar el dinero que necesites para vivir.

Jamás, jamás, jamás utilices el dinero necesario para vivir. Nunca destines ahorros cuyo fin principal es pagar la hipoteca, préstamos o la educación de los hijos. Se puede operar en el mercado con cualquier cantidad así que, no importa que solo tengas 1.000 euros para invertir. Está claro que las ganancias (de producirse) serán mínimas, pero la auténtica realidad es que las bolsas son un mundo muy complejo y aguantar la presión que supone invertir todos los ahorros en algunas acciones y que empiecen a caer, no lo consigue casi nadie. No destroces tus nervios y vete sobre seguro. Invierte solo el dinero excedente que no necesites para lo fundamental.